Querido diario...

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Menuda estupidez



Otra vez ha vuelto esta sensación. ¿O es que en realidad nunca se había marchado? Sé que se me da de lujo mirar hacia otro lado, olvidar los problemas aunque no se hayan solucionado y seguir con mi vida como si nunca hubiera pasado nada… entonces me pregunto, ¿qué es lo que ha cambiado? ¿Ya no queda un hueco libre por el que poder escabullirme de esta bruma que me atora los sentidos? Cada día es más difícil no pensar en cómo he estado amoldando mis sentimientos para que el golpe no fuera tan brusco. Sin embargo, cuanto más me acerco al suelo más me doy cuenta de que por mucho que se tapen las espinas no dejan de pinchar. Y aquí estoy, cruzando un bosque lleno de silvas intentando no hacerme sangre cuando paso, inútilmente, rogándome a mí misma una solución que nunca llegará, andando en círculos con la piel cada vez más irritada y maltratada, mientras el mundo me ve desde fuera, sola, desorientada, castigada, y no puede hacer nada sino observar la tumba que yo misma he cavado durante todo este tiempo sin darme cuenta. Y ahora me pregunto ¿en serio crees que ha sido buena idea cubrir tus pensamientos oscuros con una lona blanca y esperar que no siguieran creciendo? Menuda estupidez, menuda estupidez.

Designed By Blogger Templates